divendres, 30 de març del 2012

Mitología de Júpiter

Es el Dios principal de la mitología romana y también era un dios muy poderoso. Era el rey del cielo y la Tierra y de todos los dioses del Olimpo.  Representaba las mismas características  con las de Zeus en la mitología griega.
 Júpiter era considerado como un dios del cielo relacionado con el clima y los ciclos agrarios.  Más tarde, fue protector de la confederación de ciudades latinas, adoptó atributos con el Estado romano, la justicia, el derecho y la autoridad de las leyes.
Júpiter es hijo de Saturno y Ops. El culto a Júpiter fue probablemente de origen sabino. La esposa de Júpiter era Juno (que era su hermana) a parte era hija de Rea y Cronos, en que tenía muchos celos porque Júpiter tuvo muchas aventuras amorosas.  Júpiter  castigó a Apolo y a Neptuno para edificar Troya en la Tierra.
Su voluntad fue limitada solamente por las detenciones del destino. Fue el padre de numerosos dioses, semidioses, ninfas, héroes y reyes.
Júpiter se enamoró de un chico muy hermoso, llamado Ganímedes que era hijo del rey Laomedonte (abuelo de Héctor y Paris). Un día estaba en el monte Ida (Troya) cuando Júpiter se transformó en águila, lo raptó y se lo llevó a su palacio de Olimpo para que sirviera como copero en los banquetes.  Júpiter para recompensar a su padre por la pérdida de su hijo, le regaló dos caballos muy veloces.
Júpiter colocó entre las estrellas a Ganímedes que se convirtió en la constelación de Acuario y también el águila en el que transformó el propio dios de la constelación de Aquila.

    Ganímedes y el águila

Sus atributos ordinarios son el cetro, el águila y el rayo.
A Júpiter se le dedicaron muchos templos como por ejemplo el de Dódona y el de Olimpia donde se celebraban los juegos olímpicos.
Sus poderes estaban definidos por numerosos epítetos: Iupiter Fulgur, dios del trueno y del rayo; Iupiter Status, que detenía a los enemigos; Iupiter Capitolino, al que estaba dedicado el gran templo del Capitolio en Roma y donde era adorado junto a Minerva y Juno.
Con otras divinidades, también formó una tríada: Júpiter, Marte y Quirino.